TEMA 8 CALIDAD Y EQUIDAD EN LA EDUCACIÓN
TEMA 8.- CALIDAD Y EQUIDAD EN LA EDUCACIÓN. EDUCACIÓN Y COHESIÓN SOCIAL. POLÍTICAS DE MEJORA.
8.1.- INTRODUCCIÓN
La Educación es un Derecho fundamental, y así viene siendo definido por la ONU tanto en la Declaración de los Derechos Humanos de 1968 como en la Declaración de los Derechos del Niño de 1959, y es parte constitutiva de nuestra Constitución Española de 1978, y que figura en su artículo 27, y como tal ha de ser garantizada por los poderes públicos, no sólo de forma pasiva, protegiendo el derecho, como fundamental que es, sino promoviendo el ejercicio del mismo, desarrollando las competencias de las que son titulares las diferentes Administraciones que convergen en el derecho a la educación. Y tal como señala Tercero Sauco (2016), una vez cubiertas las necesidades básicas y generalizada la extensión de la educación a toda la población, debe ofertarse una enseñanza de calidad a todos los niveles.
Autores como Gimeno Sacristán (1998), Marchesi, Coll y Palacios (2002), la educación tiene un doble carácter, promueve el desarrollo de los individuos, logrando una plena personalidad y preparando a los mismos para participar activamente en la sociedad, y por otra parte permite que la sociedad progrese de forma dinámica en función de los retos que los cambios económicos, políticos y culturales a que ha de enfrentarse.
Los Organismos Internacionales (Naciones Unidas, OCDE, Comisión y Consejo Europeo) vienen reiterando de forma persistente el poder que posee el hecho educativo para el desarrollo pleno de la personalidad del individuo, atajar la exclusión social y promover el progreso del individuo en la sociedad de referencia.
Si hacemos una búsqueda etimológica del término calidad, podemos encontrar que el origen del mismo es en los procesos industriales de la sociedad contemporánea, y que remite a un diseño de la producción unido a la evaluación de que el mismo cumple con los estándares predefinidos y que a lo largo de la cadena de producción, e incluso posteriormente a la hora de la distribución y venta cumple con sus finalidades, estableciendo un compromiso entre el agente encargado de su producción y el consumidor final, es por tanto una evaluación procesual y de resultados.
En nuestro país, la primera norma legal en la que aparece la palabra calidad vinculada al fenómeno de la educación, es en la LOGSE, que define una serie de factores de calidad, que han permanecido en el resto de leyes posteriores.
En el preámbulo de la LOE, se hace un recorrido por las implicaciones de una educación de calidad, recordando cómo en noviembre de 1990 los Ministros de Educación de los países de la OCDE se comprometieron a lograr una educación y formación de calidad para todos, reiterando el mismo compromiso en 2004 en una Organización Internacional como es la UNESCO. España no es ajena a estas iniciativas, y plantea en 2004 un documento titulado “Una educación de calidad para todos y entre todos” partiendo de una concepción en que calidad y equidad son dos caras de una misma moneda, y una educación de calidad requiere que no se excluya a nadie de los objetivos que se plantea el sistema educativo.
España denomina la Ley educativa que se promulga en 2002, precisamente como Ley Orgánica de Calidad de la Educación, basando su consecución en la prmoción de valores de esfuerzo y exigencia personal, orientar abiertamente el sistema educativo hacia los resultados, establecer una configuración flexible que permita transiciones entre ofertas educativas en función de las capacidades, motivaciones e intereses, elevar la consideración social del profesorado, y potenciar la autonomía de los centros como agentes locales determinantes en diseñar proyectos de calidad.
La LOE posteriormente establece que la calidad es un objetivo irrenunciable que debe recoger un esfuerzo de todos los agentes educativos que de forma coordinada ofrezcan una respuesta que potencie la calidad del sistema educativo unida a la cohesión social y a la igualdad de oportunidades.
Es evidente que nuestro sistema educativo inmerso en un contexto europeo y comprometido con las organizaciones internacionales para la mejora de los indicadores que contribuyen a hacer de Europa una potencia en conocimiento, nos llevan a plantear que la calidad es irrenunciable para Administraciones, centros educativos, profesorado, familias y el propio alumnado.
El Inspector de Educación es el agente de la comunidad educativa que mejor conoce los mecanismos de coordinación de esfuerzos entre Administración y centros educativos, por lo que su labor es imprescindible para que los procesos educativos de los centros y los diferentes proyectos en torno a los mismos, gocen de elementos que permitan ofrecer una respuesta de calidad verificable en cualquier momento, debiendo informar, asesorar y facilitar estrategias que permitan poner en marcha esos procesos con garantìas fundadas de éxito.
A continuación vamos a incidir en cómo se entiende la calidad en educación y el binomio calidad - equidad complementario, procederemos a valorar la influencia de la educación en la cohesión social, para una educación de calidad, y abordaremos como diseñar políticas de mejora desde diferentes perspectivas en función de qué agente las propicie, sin que ello signifique que el resto de agentes sean ajenos a una colaboración estrecha que permita una respuesta eficaz.
8.2.- CALIDAD Y EQUIDAD EN LA EDUCACIÓN
8.2.1.- Aproximación a la calidad y equidad en educación
En el último tercio del siglo XX comenzó en el mundo empresarial occidental un movimiento de responsabilidad social empresarial que proporcionara un valor añadido a las empresas de diferentes sectores, siendo una de las estrategias de este movimiento, conseguir que la calidad en el proceso de producción de bienes y servicios, y que desde la década de los años cincuenta se había gestado y desarrollado en las empresas industriales para incrementar su productividad, se trasladara a otros elementos de la cadena empresarial como son el almacenaje, distribución, comercialización y atención al cliente tras su adquisición.
Hoy día las empresas del sector servicio más competitivas han logrado certificaciones de calidad que permiten avalar que los servicios ofrecidos gozan de unos parámetros como son la eficacia, la eficiencia, la responsabilidad de los agentes que intervienen, y aseguran los resultados que dichas empresas ponen en el mercado.
Los centros educativos como empresas de servicio público que son, no son ajenos al movimiento de perseguir la calidad de los procesos que se llevan a cabo en el seno del centro, en especial países como Estados Unidos, Reino Unido y otros países del entorno europeo donde la educación es un servicio público, costeado por las Administraciones Públicas, pero prestado mayoritariamente por instituciones de titularidad privada.
En nuestro país, la primera Ley educativa que habla de calidad es la LOGSE, promulgada en 1990, identificando algunos factores vinculados a esa calidad, concepto que se ha mantenido hasta nuestros días, siendo en la actual Ley Educativa, el objetivo prioritario y esencial, así el artículo 1.a.bis, de la LOE, especifica como principio de la Ley: “La calidad de la educación para todo el alumnado, sin que exista discriminación alguna por razón de nacimiento, sexo, origen racial, étnico o geográfico, discapacidad, edad, enfermedad, religión o creencias, orientación sexual o identidad sexual o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
No quiero dejar de mencionar en este punto algunas referencias del preámbulo de la Ley respecto al concepto de calidad: “Al mismo tiempo, se les debe garantizar una igualdad efectiva de oportunidades, prestando los apoyos necesarios, tanto al alumnado que lo requiera como a los centros en los que están escolarizados. En suma, se trata de mejorar el nivel educativo de todo el alumnado, conciliando la calidad de la educación con la equidad de su reparto ... La combinación de calidad y equidad que implica el principio de calidad para todos, exige ineludiblemente la realización de un esfuerzo compartido ... La actividad de los centros docentes recae, en última instancia, en el profesorado que en ellos trabaja. Conseguir que todos los jóvenes desarrollen al máximo sus capacidades, en un marco de calidad y equidad, convertir los objetivos generales en logros concretos, adaptar el currículo y la acción educativa a las circunstancias específicas en que los centros se desenvuelven, conseguir que los padres y las madres se impliquen en la educación de sus hijos, no es posible sin un profesorado comprometido en su tarea”.
Así, por resumir, el artículo 1.2. de la Ley de Educación señala: “La equidad, que garantice la igualdad de oportunidades para el pleno desarrollo de la personalidad a través de la educación, la inclusión educativa, la igualdad de derechos y oportunidades, también entre mujeres y hombres, que ayuden a superar cualquier discriminación y la accesibilidad universal a la educación, y que actúe como elemento compensador de las desigualdades personales, culturales, económicas y sociales, con especial atención a las que se deriven de cualquier tipo de discapacidad, de acuerdo con lo establecido en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada en 2008, por España”. Por lo tanto, calidad y equidad son dos principios irrenunciables para nuestro sistema educativo.
Igualmente creo que es de justicia mencionar el artículo 2.2., el cual certifica como fin de la Ley de educación: “Los poderes públicos prestarán una atención prioritaria al conjunto de factores que favorecen la calidad de la enseñanza y, en especial, la cualificación y formación del profesorado, su trabajo en equipo, la dotación de recursos educativos, humanos y materiales, las condiciones ambientales y de salud del centro escolar y su entorno, la investigación, la experimentación y la renovación educativa, el fomento de la lectura y el uso de bibliotecas, la autonomía pedagógica, organizativa y de gestión, la función directiva, la orientación educativa y profesional, la inspección educativa y la evaluación”.
Si cualquier concepto es difícil de definir, el de calidad en el ámbito educativo no lo es menos, haciendo un análisis de definiciones de autores diversos en campos empresariales nos remiten a cualidades como excelencia, logro, eficiencia, que podemos resumir en una cualidad o atributo de superioridad cuando hablamos de calidad de un producto. Así encontramos definiciones como cumplimiento de especificaciones técnicas previstas en el diseño (Crossby, 1975), adecuación al uso (Juran, 1982), logro del nivel deseado por los cliente (Tercero Sauco, 1992), o las propias instituciones certificadoras que la definen como las características de un producto o servicio que permiten satisfacer las necesidades del consumidor o cliente (ISO, AENOR).
No podemos negar que la calidad es una exigencia de la sociedad actual, enmarcada en una evolución dinámica y de personalización, de satisfacción con un producto, de incremento de la demanda tras comprobar el éxito de la función del producto. Con el paso del tiempo, la calidad pasa a ser un objetivo común de cualquier institución, ya sea una empresa industrial o de servicios, ya sea de una institución pública o privada, a través de un compromiso con los clientes, a través de una transferencia del conocimiento del resultado de las acciones de la institución hacia la sociedad, que en definitiva supone un cambio de actitud de la empresa o institución de trabajar hacia dentro, a trabajar hacia fuera.
Martimore, ya desde el ámbito específicamente educativo define calidad como el progreso a través de logros integrales de los estudiantes maximizando la capacidad de las escuelas para alcanzar resultados previstos, o el Profesor Pérez Juste, que define calidad eficacia de logro mediante procesos eficientes y satisfactorios (1998).
En la reunión de la OCDE de París de 1999, los Ministros de Educación acuerdan asegurar que los jóvenes adquieran una serie de conocimientos, capacidades, destrezas y actitudes que les permitan una preparación adecuada a la vida adulta, y definen unos indicadores relacionados con la calidad de logro de este objetivo, dentro de los cuales el diseño y desarrollo del currículo junto a la evaluación de los aprendizajes, la formación y el desarrollo profesional de los docentes, la organización y el funcionamiento de los centros educativos, la evaluación y supervisión del sistema educativo y de los centros, y la disponibilidad y la utilización adecuada de los recursos necesarios.
La siguiente reunión de la UNESCO, en 2004 los responsables de Educación de los diferentes países que asistieron a la misma se comprometen a lograr sistemas educativos de calidad, si bien con una combinación adecuada de esa pretendida calidad con un equilibrio de equidad, es decir igualdad para todos, en función de sus capacidades, intereses y motivaciones, de tal manera que la calidad y la equidad vienen a ser dos caras de una misma moneda.
8.2.2.- La calidad y la equidad en las leyes educativas
En cualquier caso, la calidad educativa depende de las condiciones socioeconómicas e históricas en las que se desenvuelva el sistema educativo, de la dotación de recursos, de la formación del profesorado, de la implantación de nuevas tecnologías, de la participación de la comunidad en la institución, de innovaciones metodológicas que permitan mejores resultados académicos.
De tal manera, que la LOGSE en los artículos 55 a 62 desarrolla los diferentes factores que entiende el legislador que contribuyen a la calidad de la enseñanza. Posteriormente, la LOPEGCE en 1995 identifica algunos procesos que considera que coadyuvan a conseguir un incremento de calidad en los centros educativos, como son la autonomía de los centros, tanto pedagógica, organizativa como económica, siempre en el marco de un proyecto que guíe al centro a conseguir sus metas, dentro de las cuales según la LODE está la de conseguir un pleno desarrollo de la personalidad, la formación en el respeto de derechos y libertades fundamentales, y el ejercicio de la libertad y la tolerancia, la labor de los órganos de gobierno, y la implicación de la comunidad para una participación activa, la dirección de los centros educativos, la evaluación y la Inspección del sistema educativo, el proceso de socialización y desarrollo equilibrado de las capacidades del alumnado, la atención preferente a centros y alumnado en desventaja, y la educación en valores como principio rector de la acción educativa.
La LOCE, incluye en su denominación la calidad, Ley Orgánica de Calidad de la Educación, mencionando hasta 12 factores de calidad, incrementando a los que ya se establecían en la LOGSE, el esfuerzo y la exigencia personal, la orientación hacia los resultados, las oportunidades para todos, la formación y la carrera docente, el desarrollo de la autonomía de los centros y la responsabilidad por obtener buenos resultados.
La LOE en su redacción de 2006, en el artículo 1 recoge la aspiración de un sistema educativo que logre la calidad para todos, logrando el máximo desarrollo de la personalidad y la igualdad de oportunidades mediante la dotación de los apoyos necesarios conciliando esta calidad de la educación con la equidad y conjuntamente lograr la igualdad de derechos y oportunidades, y la compensación de desigualdades. La LOE ratifica los factores de calidad que establecía la LOCE, si bien entiende que la única manera de lograr satisfacer dichos objetivos de calidad es mediante un esfuerzo compartido de toda la sociedad, y en particular de todos los agentes que componen la comunidad educativa. Y para lograr dicho objetivo irrenunciable, se plantea asumir los objetivos educativos europeos, como seña de calidad e identidad, y compromiso con los países de nuestro entorno con los que compartimos algunos de nuestros objetivos como son la mejora de la capacitación de nuestros docentes a través de una formación continua ligada a la práctica docente, un aumento de matriculación en estudios científicos, la garantìa de acceso a las TICs, un impulso al aprendizaje de lenguas extranjeras, el aprovechamiento de los recursos disponibles, y el aumento de la inversión en recursos humanos.
Por su parte, la LOMCE, en su preámbulo señalaba que aspiraba a lograr un sistema inclusivo e integrador garantía de la igualdad de oportunidades y del desarrollo de las potencialidades para lograr en los aprendizajes un pleno desarrollo de la personalidad humana y el respeto a los principios de convivencia. La calidad y la equidad se consideran dos caras de una misma moneda, complementarias. Su artículo 2.4 señalaba que el sistema educativo se regía por los principios de calidad, cooperación, equidad, libertad de enseñanza, mérito, igualdad de oportunidades, no discriminación, eficiencia en la asignación de recursos públicos, transparencia y rendición de cuentas.
El artículo 122 bis de la actual LOMLOE recoge diferentes acciones enfocadas a fomentar la calidad de los centros docentes, lo transcribimos a continuación:
1. Se promoverán acciones destinadas a fomentar la calidad de los centros docentes, mediante el refuerzo de su autonomía y la potenciación de la función directiva, según establezcan el Gobierno y las Administraciones educativas.
Dichas acciones comprenderán medidas honoríficas tendentes al reconocimiento de los centros,
así como acciones de calidad educativa, que tendrán por objeto el fomento y la promoción de la calidad en los centros.
2. Las Administraciones educativas fomentarán acciones de calidad educativa que podrán dirigirse, de manera específica, a aspectos de una etapa o enseñanza de las impartidas por el centro o, de manera general, a aspectos asociados a una consideración integral del centro y podrán tomar como referencia diversos modelos de análisis y gestión.
A tal fin, los centros docentes que desarrollen estas acciones deberán presentar una planificación estratégica que incluirá los objetivos perseguidos, los resultados que se pretenden obtener, la gestión que se ha de desarrollar con las correspondientes medidas para lograr los resultados esperados, así como el marco temporal y la programación de actividades.
La realización de las acciones de calidad educativa estará sometida a rendición de cuentas por el centro docente.
En la redacción de la LOMCE de 2013, se contemplaban acciones de especialización bien curricular, o bien de otros factores que contribuyen a la calidad de la educación, según la LOE (formación del profesorado, mejora del rendimiento escolar, digitalización y nuevas tecnologías, atención a la diversidad, la autonomía del centro tanto a nivel pedagógico, organizativo o curricular), dando amplias potestades al Director del centro para desarrollar el proyecto de mejora de la calidad, incluso decidiendo sobre los recursos humanos que conforman y llevan a cabo el proyecto, aportando estabilidad al equipo humano que gestiona el cambio.
En la redacción dada en la actualidad, se permite de forma genérica centrar los proyectos en una etapa o una de las enseñanzas, así como a aspectos organizativos que tomen como referencia al centro de forma integral, así como la adopción de diferentes modelos de análisis y gestión. Coinciden ambas redacciones en el acompañamiento de una planificación estratégica que incluya los objetivos, las actuaciones, la previsión de resultados y el horizonte temporal, así como una evaluación del proyecto que sirva para conocer su eficacia e impacto en el entorno.
En este sentido es fundamental el compromiso que la actual Ley educativa asigna a las Administraciones educativas para asegurar la calidad en los centros, junto a ese otro componente que hemos llamado equidad, recurramos al literal del artículo 112.
1. Corresponde a las Administraciones educativas dotar a los centros públicos de los medios materiales y humanos necesarios para ofrecer una educación de calidad y garantizar la igualdad de oportunidades en la educación.
2. En el contexto de lo dispuesto en el apartado anterior, los centros dispondrán de la infraestructura informática necesaria para garantizar la incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación en los procesos educativos. Corresponde a las Administraciones educativas proporcionar servicios educativos externos y facilitar la relación de los centros públicos con su entorno y la utilización por parte del centro de los recursos próximos, tanto propios como de otras Administraciones públicas.
3. Los centros que escolaricen alumnado con necesidad específica de apoyo educativo, en proporción mayor a la establecida con carácter general o para la zona en la que se ubiquen, recibirán los recursos complementarios humanos y materiales necesarios para atender adecuadamente a este alumnado. A tal fin, la proporción de alumnado por profesor podrá ser inferior a la establecida en el apartado 1 del artículo 157.
4. Las Administraciones educativas facilitarán que aquellos centros que, por su número de unidades, no puedan disponer de los especialistas a los que se refiere el artículo 93 de esta Ley, reciban los apoyos necesarios para asegurar la calidad de las correspondientes enseñanzas.
5. Las Administraciones educativas potenciarán que los centros públicos puedan ofrecer actividades y servicios complementarios a fin de favorecer que amplíen su oferta educativa para atender las nuevas demandas sociales, así como que puedan disponer de los medios adecuados, particularmente de aquellos centros que atiendan a una elevada población de alumnos con necesidad específica de apoyo educativo.
6. Las Administraciones educativas podrán establecer compromisos con aquellos centros que, en uso de su autonomía y basándose en el análisis de sus evaluaciones internas o externas, adopten decisiones o proyectos que sean valorados por dichas administraciones de especial interés para el contexto socioeconómico del centro, para el desarrollo del currículo o para su organización y para la inclusión y la atención a la diversidad del alumnado.
Las Administraciones educativas y los centros harán un seguimiento y valoración de los resultados obtenidos tomando como referencia los objetivos propuestos.
La actual Ley educativa reserva su título II a hablar de la equidad educativa, y de acuerdo con el preámbulo de la Ley:
A fin de garantizar la equidad, el título II aborda los grupos de alumnos que requieren una atención educativa diferente a la ordinaria por presentar alguna necesidad específica de apoyo educativo y establece los recursos precisos para acometer esta tarea con el objetivo de lograr su plena inclusión e integración.
Se incluye concretamente en este título el tratamiento educativo de las alumnas y alumnos que requieren determinados apoyos y atenciones específicas derivadas de circunstancias sociales, de discapacidad física, psíquica o sensorial o que manifiesten trastornos graves de conducta.
El sistema educativo español ha realizado grandes avances en este ámbito en las últimas décadas, que resulta necesario continuar impulsando.
También precisan un tratamiento específico los alumnos con altas capacidades intelectuales y los que se han integrado tarde en el sistema educativo español.
La adecuada respuesta educativa a todos los alumnos se concibe a partir del principio de inclusión, entendiendo que únicamente de ese modo se garantiza el desarrollo de todos, se favorece la equidad y se contribuye a una mayor cohesión social.
La atención a la diversidad es una necesidad que abarca a todas las etapas educativas y a todos los alumnos.
Es decir, se trata de contemplar la diversidad de las alumnas y alumnos como principio y no como una medida que corresponde a las necesidades de unos pocos.
La Ley trata asimismo de la compensación de las desigualdades a través de programas específicos desarrollados en centros docentes escolares o en zonas geográficas donde resulte necesaria una intervención educativa compensatoria, y a través de las becas y ayudas al estudio, que tienen como objetivo garantizar el derecho a la educación a los estudiantes con condiciones socioeconómicas desfavorables.
La programación de la escolarización en centros públicos y privados concertados debe garantizar una adecuada y equilibrada distribución entre los centros escolares de los alumnos con necesidad de apoyo educativo.
En el preámbulo que ha llevado a la modificación de la Ley en 2020, se menciona:
En el título II de la LOE sobre Equidad en la educación se pretende subrayar que la educación pública constituye el eje vertebrador del sistema educativo.
Con ese propósito, entre otras medidas, se insiste en la atención especial que las Administraciones educativas deben prestar a la escuela rural, proporcionándola los medios y sistemas organizativos necesarios para atender a sus necesidades, y favoreciendo la permanencia en el sistema educativo de los jóvenes de las zonas rurales e insulares más allá de la educación básica.
Por otra parte, la escolarización del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo deberá estar regida por los principios de inclusión y participación, calidad, equidad, no discriminación e igualdad efectiva en el acceso y permanencia en el sistema educativo y accesibilidad universal para todo el alumnado.
Para impulsar la equidad del sistema educativo, se fortalecen en el capítulo segundo de este título los objetivos y las actuaciones que deben llevar a cabo las Administraciones educativas ante las personas, grupos, entornos sociales y ámbitos territoriales que se encuentren en situación de vulnerabilidad socioeducativa y cultural, a fin de eliminar las barreras que limitan su acceso, presencia, participación y aprendizaje.
Con ello se quieren asegurar los ajustes razonables en función de las necesidades individuales y prestar el apoyo necesario para fomentar su máximo desarrollo educativo y social, de manera que todos puedan acceder a una educación inclusiva, en igualdad de condiciones con los demás.
Por otra parte, se señala que, en la admisión del alumnado en centros públicos y privados concertados, las Administraciones públicas garantizarán el derecho a la educación, el acceso en condiciones de igualdad y no discriminación y la libertad de elección de centro por padres, madres o tutores legales y atenderán a una adecuada y equilibrada distribución entre los centros escolares del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo. Asimismo velarán para evitar la segregación del alumnado por razones socioeconómicas o de otra naturaleza.
Por tanto, encontramos que las Administraciones Públicas deben ser garantes de asegurar la calidad educativa en los sistemas educativos, y qué éstos garanticen la igualdad de oportunidades y la equidad como principios básicos e indiscutibles.
8.2.3.- Principios de calidad y equidad en educación
La OCDE publicó un documento en 2010, con una serie de recomendaciones que debían tener los sistemas educativos, y creó un grupo permanente de trabajo sobre la equidad en el sistema, las 10 recomendaciones básicas que propuso fueron las siguientes:
Limitar la asignación inicial a un programa de estudio y la clasificación por aptitudes académicas, postponiendo la selección académica.
Controlar la selección que desde el sistema educativo y desde los centros ponen en riesgo el logro de la equidad.
En el nivel de la Educación Secundaria postobligatoria, ofrecer alternativas atractivas, eliminar callejones sin salidas y evitar la deserción.
Ofrecer oportunidades a lo largo de toda la vida (formación permanente) para lograr las titulaciones que el sujeto requiere para su inserción social y profesional.
Identificar y proporcionar ayudas para el alumnado que tenga dificultades para promocionar en el sistema educativo, y reducir el porcentaje de abandono escolar.
Afianzar los vínculos entre familia y escuela proporcionando medios y recursos a las familias para contribuir a la formación y educación de sus hijos/as.
Considerar la diversidad como un reto con previsión de la inclusión de los inmigrantes y las minorías culturales en el marco de una perspectiva intercultural basada en el respeto y reconocimiento de las diferencias y el pluralismo como un elemento enriquecedor que tienda a cohesionar a la sociedad.
Proporcionar una educación sólida a todo el alumnado, dando prioridad a la educación infantil y a la educación básica.
Destinar más recursos al alumnado que más lo necesita.
Fijar objetivos de mayor calidad unidos a mantener una elevada equidad, especialmente ante colectivos vulnerables, alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo y alumnos que tienen posibilidades de abandonar la escolaridad sin una titulación básica.
Vemos en este documento, cómo la OCDE incide en tres elementos nucleares en los sistemas de calidad: el diseño, la práctica y los recursos, los tres han de converger, para lograr que la calidad sea una realidad en un determinado servicio.
Desde este punto de vista, tenemos que reconocer que un sistema educativo de calidad ha de ofrecer apoyos diversos y específicos en función de las necesidades que presente el alumnado para acceder al currículo en condiciones de éxito en el logro de adquisición de objetivos que en forma de competencias figura en el mismo, ya que aunque los puntos de llegada deben ser perseguidos para su consecución por todo el alumnado, los puntos de partida son diferentes en función del origen, capacidades, motivaciones, intereses y necesidades por factores personales, culturales o socioeconómicos, por lo que ofrecer los mismos escenarios para todos los alumnos y alumnas, por mucho enriquecimiento estimular que éstos tengan, no permite que estemos ante situaciones equitativas (Sacristán, 1998).
Stufflebeam y Shenkien (1993) plantean unos indicadores de equidad que deben tenerse en cuenta en el marco educativo: igualdad de acceso a los servicios públicos, participación equitativa, años de permanencia en el sistema educativo, y conocimientos exigidos para el logro de los objetivos. La equidad supone reconocer y respetar la pluralidad, supone individualizar el aprendizaje para que todos logren los objetivos del sistema educativo, lo cual no significa aplicar las mismas políticas, sino compensar mediante las acciones que contempla el propio sistema las desigualdades en origen, realizando una justa distribución de recursos, dando más ayudas a quién más las necesita, aplicando medidas de apoyo para la incorporación, mantenimiento y promoción en el sistema educativo en función de las características de los usuarios, en este caso el alumnado que cursa diferentes enseñanzas.
Si antes mencionábamos que en la industria, la calidad podría definirse con la satisfacción del cliente con un producto al menor coste posible, así como la propuesta de soluciones eficaces ante la detección de problemas de funcionamiento, y en los servicios la eficacia de su funcionamiento tras la puesta en marcha de planes integrales, lejos de las acciones puntuales, basados en un seguimiento y evaluación constantes, partiendo de la toma y registro de datos continua (por ejemplo, a través de pruebas externas u otras evidencias extraídas de instrumentos válidos y fiables), con objeto de tomar decisiones, las cuales no pueden estar basadas en meras suposiciones, lo que conlleva el concepto denominado calidad total (López Rupérez, 2012), que nos lleva a identificar la calidad como un proceso en el que se distinguen cuatro fases, y que constituye el ciclo de Deming.
Estas fases son la PLANIFICACIÓN (la más influyente a través de la participación de grupos de trabajadores y encuestas se definen las actividades susceptibles de mejora, los objetivos que pretendemos alcanzar, los indicadores de control y los métodos e instrumentos para llevarlas a cabo), la EJECUCIÓN (verificar los primeros resultados y realizar correcciones al plan inicial, registrando las actuaciones y resultados), la EVALUACIÓN y la ACTUACIÓN para llevar a cabo el plan de mejora en su conjunto.
En Educación, al ser un servicio cuya ejecución afecta a todos los agentes de la comunidad educativa, es fundamental el liderazgo del responsable de los recursos humanos, es decir el director, la planificación basada en el documento denominado Programación General Anual con una proyección de todas las actuaciones en torno a los objetivos que el centro pretenda para un curso determinado, que posteriormente serán evaluadas en la Memoria Anual, en la que se incluirán las propuestas de mejora necesarias para cumplir los objetivos que no se han logrado, o plantear nuevos objetivos. Mientras tanto, existe una fase de evaluación continua, que tiene lugar a través del desarrollo de las actuaciones plasmadas en las Programaciones Didácticas, y especialmente en los momentos destinados a la evaluación de resultados.
Recordemos los principios de calidad que vienen plasmados en la ley, y que contribuyen al éxito de las actuaciones consideradas (Pérez Juste y colaboradores, 2012): la estructura del propio sistema educativo que puede ser más rígida e impermeable, o más flexible y permeable, la dotación y gestión de recursos tanto humanos como materiales y en particular su utilización por los docentes, la formación del profesorado, el clima de comunicación entre profesores, entre la dirección del centro y los profesores, y entre el profesorado y las familias, así como entre el profesorado y el alumnado, así como entre el alumnado, la dirección y el gobierno de los centros, la autonomía de los mismos, la evaluación del rendimiento del alumnado y de los procesos de enseñanza, y la evaluación de los procesos que tienen lugar en los centros, la cual es una actuación donde el Inspector se arroga la competencia al entrar plenamente dentro de sus funciones y atribuciones, y contar con la formación necesaria para llevar a cabo la misma.
Realmente, sólo es posible hablar de calidad educativa atendiendo a todos los componentes del sistema educativo, permitiendo la integración de diferentes dimensiones de la estructura del sistema educativo mediante el desarrollo de las diferentes actuaciones que se ponen en marcha en todos los documentos programáticos, que en definitiva son una concreción de la necesaria adaptación de la realidad educativa a las necesidades de los educandos, que parten de situaciones diferentes, y con el compromiso de todos los agentes educativos, para llegar a que todos y todas los alumnos y alumnas consigan los objetivos planteados, mediante procesos de intervención coherentes con la planificación realizada (De la Orden, 2007).
De la Orden identifica una serie de dimensiones cuando nos referimos a calidad en la educación: funcionalidad, capacidad de adaptación y satisfacción de necesidades, eficacia en el alcance los fines planteados, y eficiencia en la consecución de resultados al menor coste posible.
Pérez Juste y colaboradores (2012) señala que la calidad en educación debe medirse a través de diferentes indicadores, unos cuantitativos observables, y cuya medida puede determinarse en porcentaje de éxito, otros cualitativos, que constituyen la expresión subjetiva de la satisfacción de los agentes educativos de acuerdo a su participación en los procesos en que se han implicado, otros predictivos íntimamente ligados los factores promotores de calidad, y los resultados tras la evaluación de la planificación y desarrollo de los procesos educativos, y entre los que tenemos que destacar el rendimiento del alumnado y la satisfacción de los agentes de la comunidad educativa.
Destacando los elementos predictivos de entre todo el conjunto, podemos señalar entre los mismos: la organización de centros, la dotación de recursos materiales personales y su actuación, la gestión de los recursos materiales y los espacios, la extensión de la educación a través de la aplicación de medidas de inclusión y atención a la diversidad, las estrategias metodológicas y funcionales para el desarrollo de los procesos educativos, la formación y el reconocimiento de la labor del profesorado, la implicación de las familias y del alumnado, el liderazgo del equipo directivo organizando los recursos disponibles, y los recursos sociales existentes en el entorno y utilizables por el profesorado.
A su vez el MEFP publica los datos de una serie de indicadores, desde el año 2000, siendo competencia el Instituto Nacional de Evaluación Educativa, que se dividen en tres grupos:
El primero contiene indicadores de escolarización, entre ellos se recogen las tasas de escolarización a las edades teóricas, el alumnado extranjero, las ratios por enseñanzas, la relación entre formación profesional y género, y participación en acciones de aprendizaje permanente.
El segundo se refiere a indicadores relacionados con la financiación: gasto total en educación respecto al PIB, gasto público, gasto en conciertos educativos, gasto por alumno.
El tercero se refiere a resultados, e incluye competencias básicas en 4º Primaria, competencias básicas en 2º ESO, competencias clave a los 15 años de edad (estudio PISA), tasa de idoneidad del alumnado en función de la edad, tasa de repetición, abandono temprano de la educación, tasas de graduación en diferentes enseñanzas conducentes a titulación, tasa de actividad y de desempleo en función del nivel educativo, salarios en función del nivel educativo alcanzado.
8.2.4.- Factores de calidad y eficacia del sistema educativo
Seguiremos en este punto en primer lugar a Climent Giné (2002), cabe identificar algunos factores vinculados a la calidad de las instituciones educativas, como son los recursos materiales, las instalaciones, los espacios, los recursos humanos y las ratios, la dirección de los centros, la gestión y administración de los mismos, el proyecto educativo, la programación anual y las programaciones didácticas.
Es tarea, para Climent, de las Administraciones Públicas encargadas de la gestión educativa permitir la accesibilidad de todos los ciudadanos a las enseñanzas educativas, facilitar una vez que han accedido los recursos necesarios para satisfacer las necesidades que impidan su promoción, ya que si hay algún objetivo relevante para los sistemas educativos es evitar su abandono temprano y mejorar sus resultados, y para ello se dispone diseñar cambios e innovaciones en los centros y aulas, promover la participación activa del alumnado en su propio aprendizaje y en la vida de la institución, promover la participación de las familias, y estimular la participación de los profesionales del centro en la vida del mismo así como en su gestión.
La OCDE aconseja tener en cuenta la evaluación de los resultados, el currículo escolar, el papel de los educadores y la organización de los centros educativos. Para ello, dispone de instrumentos, como el estudio PISA, que evalúa las habilidades culturales básicas y los conocimientos básicos en ciencias, comprensión lectora y ciencias a los 15 años, de los países occidentales, lo que permite a través de comparaciones internacionales sobre el rendimiento académico del alumnado, tomar decisiones sobre políticas educativas.
Hillman, Mortimore y cols (1998) determinan las características de los denominados centros educativos eficaces tras una serie de estudios llevados a cabo en la década de los ochenta, cuyos hallazgos nos han permitido definir modelos de gestión dinámicos, basados en procesos en lugar de resultados, partiendo de la realidad del centro y del contexto. Estos autores subrayan:
Un compromiso con normas y metas claras, mediante la búsqueda y reconocimiento de valores claros y asumibles por todos
El liderazgo de la dirección en tareas de información, organización, gestión, coordinación y control
La estabilidad laboral y estrategias de desarrollo profesional actualizando la formación didáctica para el profesorado
Un currículo planificado y estructurado con sistemas de actualización y coordinación
Un clima de aprendizaje y el empleo eficiente de tiempos de aprendizaje
Una organización eficiente de la docencia
Altas expectativas sobre el alumnado
Responsabilizar al alumnado de tareas de aprendizaje
Implicación de las familias
Apoyo activo y sustancial de la Administración educativa
En los centros educativos se adopta el modelo EFQM adaptado, desde la perspectiva de disponer de un proyecto educativo orientado a la formación integral del alumnado con un acuerdo y compromiso de la comunidad educativa, poniendo a disposición del aprendizaje del alumnado medios suficientes y eficaces, y con un sistema de evaluación integral orientado a informar a la comunidad educativa y dar una respuesta eficaz y eficiente a las necesidades detectadas. Este modelo EFQM proporciona un marco de trabajo integrado por nueve criterios con sus pesos específicos en la determinación de la calidad, cinco son agentes facilitadores, que expresan lo que la organización hace, las actividades clave (liderazgo 10%, personas 9%, planificación y estrategia 8%, alianzas y recursos 9%, y los procesos productos y servicios 14%) y cuatro resultados, consecuencia de los agentes facilitadores (personas profesorado y PND 9%, clientes familias y alumnos 20%, sociedad 6% y resultados clave 15%). Hay 7 elementos fundamentales en la excelencia educativa:
Orientación hacia los resultados y hacia la satisfacción de unidades de los diferentes agentes de la comunidad educativa.
Liderazgo de los equipos directivos que den coherencia a los objetivos.
Gestión por procesos de forma sistemática.
Desarrollo e implicación de las personas, tanto profesorado, familias y alumnado.
Aprendizaje, innovación y mejora continua.
Desarrollo de alianzas entre profesionales y entre diferentes agentes de la comunidad educativa.
Responsabilidad ética y social.
Los medios que citan y que favorecen la calidad de la enseñanza son:
Profesorado bien formado y trabajando en equipo
Coordinación de recursos personales
Ambiente educativo construído intencionalmente
Servicios técnicos de apoyo de orientación y formación
Servicios complementarios
Currículo dinámico, activo y orientado al contexto
Sistema de evaluación del aprendizaje orientado a la mejora
Por su parte Tercero Sauco (2018) establece que mencionar la calidad de la educación es hacer referencia a un proyecto con principios y medios coordinados para el logro de eficacia, eficiencia y equidad en el sistema educativo, lo cual lleva a plantear la planificación de un currículo óptimo para cada alumno en un contexto donde la diversidad es algo natural, lo que nos lleva a construir un escenario con valores compartidos, trabajo en equipo, compromiso con la innovación, una dirección basada en el liderazgo democrático, el apoyo de la familia, un clima favorable al aprendizaje con normas claras y compartidas, un apoyo de la Administración, el centro del currículo en conocimientos y destrezas básicas, una racionalización del tiempo de aprendizaje, con oportunidades de formación permanente, y una perspectiva de la evaluación como formación continua orientada a establecer planes de mejora y de profundización en función de los resultados.
Para Tercero Sauco en otra de sus publicaciones (2016), todo modelo de calidad debe partir de las necesidades de la institución (optativas, itinerarios, cambios curriculares, TICs, elaboración de horarios, atención a la diversidad, actividades complementarias, planes de trabajo con acnees, trabajo con alumnos con desconocimiento del castellano e integración tardía, convivencia, obras necesarias, personal del centro, nuevos profesores, reconocimiento del equipo directivo), teniendo en cuenta que el centro es la unidad de actuación y el equipo directivo debe coordinar el proceso. La calidad se centra precisamente en la mejora de gestión de los procesos, siendo el proceso principal en un centro educativo, el proceso de enseñanza y aprendizaje, que conlleva un conjunto de actividades que permiten al alumnado alcanzar los objetivos previstos, que tiene momentos de especial significatividad como son la concreción de la programación al desarrollo de actividades en el aula, y la evaluación del aprendizaje, obteniendo una calificación tras aplicar los criterios de calificación en función del desarrollo de los criterios de evaluación. Estos procesos se insertan en un conjunto de actuaciones previstas en la planificación docente, que comienzan con la acogida, el desarrollo de la programación concretado en actividades de aula, la evaluación, y la tutoría y orientación, cuyos resultados permiten informar de los logros conseguidos y los aspectos no conseguidos que deben transformarse en propuestas de mejora. Precisamente es esa mejora continua, lo que nos asegura la instauración de procesos de calidad total que es el fin de un camino que supera el mero control o estandarización de procesos, y el aseguramiento de la calidad, lo cual exige el establecimiento de macroprocesos (Planificación de la oferta educativa y matriculación, Gestión del proceso de enseñanza y aprendizaje, Medición análisis y mejora, Gestión documental del sistema, Estrategia plan anual y responsabilidades dirección, Gestión de Personal, Gestión recursos instalaciones y ambiente trabajo, Gestión de compras y proveedores).
La red EducalCLM está formada por 14 centros que han implantado un sistema de gestión de calidad según la norma UNE-EN ISO-9001:2015, y se han certificado por la empresa acreditada por ENAC, AENOR, las auditorías externas están cofinanciadas por el FSE, procedente de un crédito transferido por el MEFP a la Junta de Comunidades para dar cumplimiento y continuidad al Tercer Bloque del Plan Estratégico de Formación Profesional.
Los centros que forman parte de esta Red son el Centro Integrado de Formación Profesional de Aguas Vivas (Albacete), los IES Al Bassit, Don Bosco y Leonardo Da Vinci, en Albacete, el IES Maestre de Calatrava, en Ciudad Real, el Centro Integrado de Formación Profesional Virgen de Gracia, de Puertollano, el IES Juan Bosco, de Alcázar de San Juan, el IES Azuer, de Manzanares, el IES Cañada de la Encina, de Iniesta, el IES Pedro Mercedes, de Cuenca, el IES Aguas Vivas, de Guadalajara, el IES Leandro Fernández Moratín, de Pastrana, el IES Condestable Álvaro de Luna de Illescas, y el IES Miguel Hernández, de Ocaña.
La Carta de Servicios del IES Leandro Fernández Moratín, de Pastrana, se publica por Resolución de 23/05/2018 (DOCM de 15 de junio), tiene como metas 1) satisfacer la demanda de educación y expectativas del alumnado actual y potencial mediante la valoración del aprendizaje conocimiento y competencia profesional, 2) mejorar la prestación del servicio, promoviendo la participación de toda la comunidad educativa, y 3) facilitar la promoción académica y la inserción laboral del alumnado, habilitando los mecanismos de orientación y seguimiento necesarios. Consta de 7 servicios:
Oferta educativa:
Educación Secundaria Obligatoria.
Bachillerato:
Ciencias.
Humanidades y Ciencias Sociales.
Ciclos Formativos de Formación Profesional Básica:
Familia Profesional de Administración y Gestión:
Servicios Administrativos.
Ciclos Formativos de Grado Medio:
Familia Profesional de Administración y Gestión:
Gestión Administrativa.
Servicio nº 1. Desplegar la oferta educativa según lo establecido en el Sistema de Gestión de la Calidad conforme a los requisitos de la norma internacional UNE-EN ISO 9001
1. Alumnado matriculado que recibe los libros de texto. 90%.
2. Realizar encuesta de primera impresión. 90 % encuestas contestadas.
3. Realizar encuesta de septiembre. 90 % encuestas contestadas.
4. Evaluación de la acogida del alumnado de septiembre. 80% de las personas que participan nos valoran >=3.
5. Errores totales en el proceso son achacables a fallos nuestros en el proceso de matriculación. Máximo 10%.
6. Modelos que son modificados
7. Entrega de la programación, las programaciones se ajustan al modelo del centro y en la temporalidad. 85 %.
8. Revisión trimestral de las programaciones. 90%.
9. Programas de Trabajo Individualizado son revisados trimestralmente. 80%.
10. Memorias se entregan en fecha y forma a jefatura de estudios. 100%
Servicio nº 2: Informar sobre la oferta educativa y gestionar los títulos y certificados.
3. Planificar y desarrollar en el tercer trimestre jornadas informativas para colegios e institutos del entorno.
11. Recogida de información del alumnado que va a venir el próximo curso o a la sesión de acogida. 100%.
4. Tener a disposición de las personas interesadas la información de la oferta educativa en la secretaría del centro.
12. Número de quejas y reclamaciones, que conlleven NoConformidad, relacionadas con la disponibilidad de la información sobre la oferta educativa. Inferior a 5.
5. Notificación al alumnado de la recepción en el centro de los títulos oficiales en menos de 30 días lectivos.
13. Entrega de boletines de calificación final ordinaria/ Total de boletines. 90%.
14. Nº de comunicaciones de entrega de títulos. 80%.
6. Tramitación de los certificados en menos de 48 horas, siempre y cuando exista personal administrativo suficiente. 1
5. Plazo de expedición. 2 días lectivos.
Servicio nº 3: Prestar orientación académica, personal y profesional al alumnado e informarlo de su situación concreta.
7. Desarrollar actividades de orientación para los grupos de 3º y 4º de la ESO, 2º de Bachillerato y Ciclos Formativos.
16. Asistencia a la reunión inicial de tutoría de: jefe /a de estudios/a, orientador/a y tutores/as. 90%.
17. Asistencia de padres y madres a la reunión inicial. 40%.
8. Informar al alumnado y a sus familias de aquellos aspectos relacionados con la orientación académica y profesional.
18. Evaluación de las actividades de tutoría. 50%.
19. Evaluación de alumnado propuesto. 80% de las personas que participan nos valoran >=3
Servicio nº 4: Gestionar la formación en centros de trabajo, fomentando los vínculos con el entorno empresarial y favoreciendo la inserción laboral de nuestro alumnado.
9. Adecuación de perfiles empresa-alumnado.
20. Asistencia del alumnado implicado en la F.C.T. Mínimo del 90%.
21. % del alumnado asistente a la reunión valora en general con 3 o más de tres. 80%.
10. Realizar al menos dos contactos con la empresa mensualmente para asegurar el apoyo continuo al alumnado que se encuentra en prácticas.
22. % de las empresas valoren la pregunta general con un 3 o más de 3. 80%.
23. % de alumnado señala un 3 o más de 3 en la pregunta de valoración general de la F.C.T. 80%
11. Comunicarse con el alumnado que ha finalizado la FCT para seguir la inserción laboral.
24. Contactar con el alumnado que realizó la F.C.T. en el curso anterior. 80%
Servicio nº 5: Atender al alumnado con necesidades educativas especiales realizando planes de apoyo y atención individualizada.
12. Asegurar que el alumnado con necesidades educativas especiales dispone de un plan de trabajo individualizado acorde a sus características revisado periódicamente.
25. Programas de Trabajo Individualizado son revisados trimestralmente. 80%.
13. Realizar la revisión trimestral de los apoyos educativos.
26. Revisión trimestral de apoyos educativos. 80%.
Servicio nº 6: Programar y realizar actividades complementarias y extracurriculares (excursiones, visitas, conferencias, charlas, etc.) que faciliten la participación de padres y madres, alumnado y profesorado, y fomenten la formación en valores y los hábitos de estudio y trabajo.
14. Planificar y desarrollar actividades complementarias que fomenten la interacción del alumnado con su entorno próximo.
27. Excursiones a Central Hidroeléctrica, Almazara, Master Tenis de Madrid etc. Si.
15. Fomentar la formación del alumnado en tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
28. Empleo previsto de TIC en las programaciones. Departamentos que prevén uso de TIC. 60%
Servicio nº 7: Definir y desarrollar planes de formación interna del personal del centro en todos los aspectos relacionados con el funcionamiento y organización del mismo.
16. Ofertar actividades de formación continua al personal del centro.
29. Personal de nueva incorporación es informado. 90%.
30. El Coordinador/a de Formación informa periódicamente de los cursos que salen en el Centro Regional de Formación del Profesorado. Si.
31. El Director/a manda emails que llegan del Centro Regional de Formación del Profesorado a los departamentos. Si
A lo largo de los años se han ido incorporando servicios nuevos como la atención al alumnado de nuevo ingreso, las programaciones didácticas o la prevención de riesgos laborales.
El IES Leandro Fernández Moratín, de Pastrana, para evaluar los indicadores y procesos mencionados ha elaborado estos documentos asociados al Plan de Calidad::
Dirección
Políticas de Centro
Misiones y Responsabilidades
Programación General Anual
Control
Revisión del Sistema de Control de Calidad
Protección de Datos
Recursos Humanos y Materiales
Recursos Humanos
Recursos Materiales
Producto
Admisión y Matrícula
Acogida
Programación
Actividades de aula (incluye aula convivencia, ausencias, actividades extraescolares)
Evaluación
Actas con resultados globales, medidas organizativas y curriculares, observaciones grupo y alumnado, firmas
Plan Refuerzo
Aprendizajes imprescindibles (estándares, criterios de evaluación) y actividades superación detalladas con fechas y contenidos
PTI
Tiempos y espacios
Competencias básicas, estándares básicos, contenidos
Organización del proceso e-a (agrupamientos, actividades, recursos, materiales)
Instrumentos evaluación
Criterios calificación
Orientación y Tutoría
Historial académico
Recogida datos entrevista familiar
Encuesta valoración tutoría
Informe de materia evaluación psicopedagógica
Acta elección delegado/a
Informe apoyos trimestrales PT
Informe trimestral refuerzos
Informe fin de etapa
Autorización padres
Incorporación a PMAR
Informe psicopedagógico y dictamen
FCT
Medición, análisis y mejora (90% criterio superación)
Seguimiento y medición
Auditorías internas, acciones correctivas
Sugerencias, quejas y reclamaciones
No conformidades
Cuando hablamos de eficiencia, siguiendo a Pérez Juste y cols (2012), aludimos a un uso óptimo de los recursos para lograr los objetivos que el sistema educativo asume, entendiendo como óptimo obtener los mejores resultados con la menor combinación de recursos posible. La eficiencia económica en los modelos de calidad industriales están vinculados a la productividad. Coleman (1996) estableció que la relación del gasto en educación con la eficacia de resultados no es proporcional, y que en el ámbito educatvo, la inversión en recursos tiene menos influencia que los procesos de interacción social y las relaciones entre agentes de la comunidad educativa. Por tanto, si la eficacia está vinculada al logro de los objetivos, debiendo tener en cuenta su relevancia para el aprendizaje, la eficiencia se vincula al logro del progreso individual y social. Y, aunque el impulso de las Administraciones es imprescindible, lo fundamental es la participación de la comunidad educativa, lo que lleva a proponer un cauce institucional de esa participación a través de órganos colegiados como puedan ser el Claustro de Profesores, o especialmente el Consejo Escolar al estar representados en él toda la comunidad educativa, su estructura, la cultura del consenso, sus competencias en evaluación de proyectos, y su transferencia del ámbito de centro, al de localidad, autonómico y nacional, lo hacen el órgano idóneo.
Mª Antonia Casanova (2005), señala que el Inspector es el mejor profesional para evaluar la calidad educativa de los centros, ya que:
Conocen la normativa vigente.
Conocen la realidad del centro docente.
Dominan los diferentes ámbitos de gestión técnico-pedagógica.
Controlan el cumplimiento legal de las normas.
Hacen seguimiento de los proyectos escolares, desarrollo curricular, organización..., del centro.
Favorecen la optimización de los recursos humanos, funcionales y materiales.
Asesoran a directivos y a profesorado.
Informan a la comunidad escolar.
Median entre la Administración y la escuela.
Evalúan formativamente el funcionamiento de las escuelas.
La dirección y la supervisión constituyen dos elementos estratégicos decisivos para el buen funcionamiento de los centros. Conseguir modelos apropiados para el desarrollo y aplicación de las competencias de ambas, supone, en buena medida, garantizar la calidad del sistema educativo.
8.3.- EDUCACIÓN Y COHESIÓN SOCIAL
8.3.1.- Introducción conceptual
Sacristán (1989) denomina cohesión social al consenso entre los miembros de un grupo social, siendo el grado de cohesión existente entre dichos miembros dependiente de la interacción entre los miembros del grupo en torno a unas normas asumidas por todos, y cuyo objetivo es conseguir los fines para el que el grupo fue creado mediante relaciones funcionales entre miembros y la asunción de roles. La cohesión social por tanto, es lo que convierte a un grupo de individuos en un grupo con una dinámica propia, integrado, y cuyas interrelaciones entre sus miembros convierten dicha relación en un sistema frente a otros sistemas existentes en el entorno.
El Consejo de Europa en 2005, señala que la cohesión social permite la igualdad de oportunidades en el ejercicio de los derechos vinculados a la existencia de un grupo, atendiendo a la diversidad consustancial en los grupos humanos y asegurando el bienestar individual y del grupo mediante un sentimiento de pertenencia y el establecimiento de mecanismos de solidaridad. Esta cohesión social institucionalizada, afecta a toda la sociedad, partiendo de la diversidad y pluralidad de intereses existente en la misma, lo que le lleva a buscar la equidad como medio para lograr un consenso que optimice la capacidad del desarrollo de individuos y de la propia sociedad mediante una participación social justa y distributiva equitativamente por parte de todos los miembros de un grupo.
A través de la cohesión social se logra el bienestar de sus miembros evitando su marginación, constituye un pilar de modernización del sistema social europeo en su lucha contra la exclusión social invirtiendo en recursos humanos, y accediendo a los derechos fundamentales y al empleo para construir sociedades más inclusivas, en las que el individuo se sienta parte y permita una respuesta individual a la vez que colectiva. Esta afirmación es bastante coherente con nuestro modelo social, el Estado social de Derecho, que prima la justicia social, y los sistemas públicos de protección e inclusión social.
Un indicador de cohesión social importante es la tasa de riesgo de pobreza, que es el volumen de la población con unos ingresos insuficientes para hacer frente a sus necesidades, dentro de las cuales se incluye la asistencia regular a clase, por lo que este colectivo representa una amenaza para reducir las tasas de abandono escolar prematuro. El sistema educativo facilita las dimensiones del desarrollo de la personalidad humana, siendo uno de sus principales objetivos, favorece la estabilidad y cohesión social, y se contrapone a la discriminación, que es la principal variable que determina la desigualdad social. Por lo que la educación unida a la cohesión social, mediante acciones positivas que potencien el desarrollo de la identidad común, la construcción de la solidaridad, la construcción de horizontes de confianza y autosuperación, el establecimiento de situaciones de igualdad de oportunidades y de relaciones de reciprocidad permite la construcción en el alumnado de una conciencia ciudadana colectiva y activa.
8.3.2.- La cohesión social en la normativa
En la actual Ley educativa, se hace referencia a la cohesión social tanto en el preámbulo, como en su articulado, así en el preámbulo se cita:
Para la sociedad, la educación es el medio de transmitir y, al mismo tiempo, de renovar la cultura y el acervo de conocimientos y valores que la sustentan, de extraer las máximas posibilidades de sus fuentes de riqueza, de fomentar la convivencia democrática y el respeto a las diferencias individuales, de promover la solidaridad y evitar la discriminación, con el objetivo fundamental de lograr la necesaria cohesión social.
Además, la educación es el medio más adecuado para garantizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, responsable, libre y crítica, que resulta indispensable para la constitución de sociedades avanzadas, dinámicas y justas.
Por ese motivo, una buena educación es la mayor riqueza y el principal recurso de un país y de sus ciudadanos
La pretensión de convertirse en la próxima década en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica, capaz de lograr un crecimiento económico sostenido, acompañado de una mejora cuantitativa y cualitativa del empleo y de una mayor cohesión social, se ha plasmado en la formulación de unos objetivos educativos comunes.
A la vista de la evolución acelerada de la ciencia y la tecnología y el impacto que dicha evolución tiene en el desarrollo social, es más necesario que nunca que la educación prepare adecuadamente para vivir en la nueva sociedad del conocimiento y poder afrontar los retos que de ello se derivan .
En segundo lugar, se ha planteado facilitar el acceso generalizado a los sistemas de educación y formación, lo que supone construir un entorno de aprendizaje abierto, hacer el aprendizaje más atractivo y promocionar la ciudadanía activa, la igualdad de oportunidades y la cohesión social
Fomentar el aprendizaje a lo largo de toda la vida implica, ante todo, proporcionar a los jóvenes una educación completa, que abarque los conocimientos y las competencias básicas que resultan necesarias en la sociedad actual, que les permita desarrollar los valores que sustentan la práctica de la ciudadanía democrática, la vida en común y la cohesión social, que estimule en ellos y ellas el deseo de seguir aprendiendo y la capacidad de aprender por sí mismos.
Además, supone ofrecer posibilidades a las personas jóvenes y adultas de combinar el estudio y la formación con la actividad laboral o con otras actividades
La adecuada respuesta educativa a todos los alumnos se concibe a partir del principio de inclusión, entendiendo que únicamente de ese modo se garantiza el desarrollo de todos, se favorece la equidad y se contribuye a una mayor cohesión social.
La atención a la diversidad es una necesidad que abarca a todas las etapas educativas y a todos los alumnos.
Es decir, se trata de contemplar la diversidad de las alumnas y alumnos como principio y no como una medida que corresponde a las necesidades de unos pocos ...
El artículo 2.1.e, vincula la cohesión social al desarrollo sostenible, teniendo en cuenta que éste sólo es posible a través de un reparto equitativo en la producción, lo que implica que el crecimiento económico debe contribuir a reducir la pobreza y luchar contra la exclusión social:
La formación para la paz, el respeto a los derechos humanos, la vida en común, la cohesión social, la cooperación y solidaridad entre los pueblos así como la adquisición de valores que propicien el respeto hacia los seres vivos y los derechos de los animales y el medio ambiente, en particular al valor de los espacios forestales y el desarrollo sostenible
El artículo 87.1 sobre la escolarización del alumnado, establece la necesidad de una escolarización equilibrada de alumnado vulnerable, en este caso de acneaes:
Con el fin de asegurar la calidad educativa para todos, la cohesión social y la igualdad de oportunidades, las Administraciones garantizarán una adecuada y equilibrada escolarización del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo y dispondrán las medidas necesarias para evitar la segregación del alumnado por razones socioeconómicas o de otra naturaleza
El artículo 109 sobre la programación de la red de centros expresa:
En todo caso, se perseguirá el objetivo de cohesión social y la consideración de la heterogeneidad de alumnado como oportunidad educativa
8.3.3.- Estrategias de fomento de la cohesión social y políticas de mejora
Hay una serie de estrategias educativas que fomentan la cohesión social en la educación (Tercero Sauco, 2018)
Autonomía de los centros, y políticas destinadas a mejora de la convivencia.
La participación de la comunidad educativa (garantizada constitucionalmente mediante el art. 27.5, siendo un principio de la educación, un derecho de los padres a la hora de escolarizar al alumnado acnee, y es una función del profesorado la participación en la planificación de la enseñanza y en las decisiones pedagógicas.
La adecuada atención a la diversidad (consecución del máximo nivel de competencia favoreciendo la equidad aplicando el principio de normalización educativa), para la consecución de una escuela inclusiva cuya seña de identidad es la pertenencia a la comunidad, un apoyo mutuo en torno a un proyecto común. La atención a la diversidad es un principio en todas las enseñanzas del sistema educativo.
La igualdad de oportunidades en el mundo rural a través de la implantación de enseñanzas y establecimiento de servicios complementarios de comedor escolar y transportes.
La gratuidad de la educación que prohíbe a los centros cobrar cantidad alguna en la enseñanza básica, la política de becas y ayudas, y las becas de transporte, comedor escolar y gratuidad de materiales curriculares.
Cooperación de los municipios con la Administración educativa, con presencia en los Consejos Escolares, convenio Bibliotecas escolares y municipales, competencias municipales en conservación y vigilancia de edificios escolares, planes locales de mejora y extensión educación a periodos vacacionales.
Siguiendo al mismo autor y obra, Tercero Sauco (2018) expresa que la respuesta educativa a una sociedad cambiante, que permita identificar aquellos problemas y deficiencias en las instituciones educativas, siguiendo el modelo de calidad total expresado con anterioridad es la gestión de la calidad mediante planes integrales, que permitan tomar decisiones en función de los datos registrados, implicando a toda la organización escolar en estas acciones de calidad total, tomando conciencia de la necesidad de cambio, aplicando un diagnóstico inicial, elaborando un plan de mejora de centro, y aplicando un sistema de seguimiento y control de los procesos educativos incluidos en el plan de mejora. Estas acciones pueden desarrollarse aplicando las normas ISO de AENOR, que contempla la estructura, las responsabilidades, los procedimientos, los procesos y los recursos, asegurando el alcance de los objetivos pactados con la comunidad educativa, como mejor estrategia de cohesión social de una comunidad con unos valores y normas compartidas, que permitan lograr para todas las alumnas y alumnos del sistema educativo los objetivos generales planteados como medio para una adecuada inserción social y garantizar la participación activa en la construcción de un proyecto personal, social y profesional.
Estas políticas de mejora tienen tres consideraciones o perspectivas, bajo la óptica global del sistema educativo, desde la visión del centro como institución, o desde la labor del profesorado como agente activo.
En primer lugar, dirigidas a todo el sistema educativo, hay que partir de la evaluación del sistema educativo que se dirige según el artículo 142 de la LOE a todos los elementos del sistema educativo (procesos de aprendizaje y resultados, actividad del profesorado, procesos educativos, función directiva y del funcionamiento de los centros) que permite mejorar la calidad y equidad educativa, orienta las políticas educativas, aumenta la transparencia y eficacia del sistema, ofrece información del grado de cumplimiento de objetivos de mejora propuestos por las Administraciones educativas, proporciona información del grado de cumplimiento de los objetivos educativos españoles y europeos, e informa del cumplimiento de los compromisos en relación a las demandas contraídas, en este sentido:
El INEE elabora anualmente desde el año 2000 un sistema de indicadores con los datos suministrados por las diferentes Administraciones educativas, añadiendo información adicional que permita la comparabilidad nacional y transnacional, y un mejor análisis de factores relacionados con el rendimiento académico.
Las evaluaciones de diagnóstico de 4º Primaria y 2º ESO, en las que será comprobada al menos la competencia lingüística y matemática, y en función de los resultados se establecerán planes de mejora.
Programas de cooperación territorial con las Comunidades Autónomas para reducir el abandono temprano y el fracaso escolar.
La Inspección educativa vela por el cumplimiento de la Ley (integración competencias en currículo, relación criterios evaluación y calificación en PPDD, evaluación continua y diferenciada instrumentalmente, planes de refuerzo o recuperación ante áreas o materias suspensas, educación transversal en valores, aplicación desarrollo sostenible, gestión de la convivencia y del conflicto, colaboración con otros centros e instituciones, trabajo en equipo profesorado, concertación de objetivos y criterios comunes con Administración educativa).
Objetivos educativos establecidos internacionalmente por el Consejo Europeo y por la ONU en el marco de los objetivos del desarrollo sostenible 2030, y su traslado a España, en forma de Recomendaciones tras las evaluaciones llevadas a cabo, y mediante el establecimiento de compromisos en los encuentros internacionales:
En este caso, la Comisión Europea ha propuesto un aumento de la participación de la escolarización en Educación Infantil y en la enseñanza secundaria postobligatoria, la mejora del rendimiento en ESO con menos alumnos en niveles inferiores y aumentando el nivel de graduados excelente, la reducción del abandono escolar temprano a una tasa inferior al 12%, incrementar la titulación superior no universitaria y las tasas de graduados en ciencias y tecnología, incrementar la participación de los ciudadanos españoles en actuaciones de formación permanente, un impulso al aprendizaje de las lenguas extranjeras, y un plan estratégico de formación profesional con una mayor conexión con el tejido productivo.
En segundo lugar, las políticas de mejora centradas en los propios centros educativos, como unidades básicas del sistema educativo, donde tiene lugar el proceso de aprendizaje, y que según López Rupérez (2013) explican el 40% de los resultados, contemplan:
Sistemas de calidad EFQM basados en la ISO 9001:2015 y certificación AENOR, como antes hemos comentado en el caso del IES de Pastrana.
Hacer uso de la autonomía pedagógica, organizativa y de gestión, de acuerdo al artículo 120.1 de la LOE
Adecuación de recursos humanos, materiales y económicos a los planes de trabajo
Rendición de cuentas
Publicación de resultados de evaluaciones
Planes específicos de mejora en centros con rendimientos escasos e insuficientes
Experimentaciones, planes de trabajo, formas organizativas, normas convivencia, actividades extraescolares
Plan Formación
Evaluación y análisis práctica docente
Autoevaluación (Orden 6 de marzo de 2003 y Resolución 30/05/2003 indicadores)
Condiciones materiales, personales y funcionales
Desarrollo del currículo
Resultados escolares
Documentos programáticos
Funcionamiento del centro docente
Convivencia y colaboración
Características del entorno
Relaciones con otras instituciones
Evaluación, formación, innovación e investigación
Evaluación externa por Servicio de Inspección o programa PISA
Dotación de medios materiales y humanos (indicador predictivo)
Especialistas PT / AL / ATE / TLSI
Profesorado materias instrumentales
Servicios complementarios
Infraestructura informática
Ratio
Art. 157.a LOE Recursos para mejora del aprendizaje y apoyo al profesorado: Un número máximo de alumnos por aula que en la enseñanza obligatoria será de 25 para la educación primaria y de 30 para la educación secundaria obligatoria.
Resolución 16/12/2020 (curso 2021/2022) CLM, EI y EP 25 ESO 30 Bachillerato 35
Clima de convivencia para tareas académicas
Decreto 3/2008 de convivencia, elaboración NCOF
Otras
Programas de apoyo y refuerzo educativo
Programa de orientación académica y profesional
Intercambios escolares o escuelas viajeras
Becas y ayudas
En tercer lugar, hay que considerar las políticas de mejora destinadas a los profesionales de la educación, entre las que encontramos:
Formación, reconocimiento y evaluación función directiva
Competencias (art. 132 LOE)
Retribución complementaria diferenciada
Consolidación complemento de dirección una vez finalizada función directiva
Mérito CGT y promoción otros puestos (Catedrático o Inspección de Educación)
Formación, reconocimiento y evaluación función docente
Mérito CGT
Movilidad internacional programas Erasmus
El reconocimiento de la función tutorial, mediante los oportunos incentivos profesionales y económicos.
El reconocimiento de la labor del profesorado, atendiendo a su especial dedicación al centro y a la implantación de planes que supongan innovación educativa, por medio de los incentivos económicos y profesionales correspondientes.
El reconocimiento del trabajo de los profesores que impartan clases de su materia en una lengua extranjera en los centros bilingües.
El desarrollo de licencias retribuidas, de acuerdo con las condiciones y requisitos que establezcan, con el fin de estimular la realización de actividades de formación y de investigación e innovación educativas que reviertan en beneficio directo del propio sistema educativo.
La reducción de jornada lectiva de aquellos profesores mayores de 55 años que lo soliciten, con la correspondiente disminución proporcional de las retribuciones. Podrán, asimismo, favorecer la sustitución parcial de la jornada lectiva por actividades de otra naturaleza sin reducción de sus retribuciones.
Corresponde a las Administraciones educativas disponer los procedimientos para que los resultados de la valoración de la función docente sean tenidos en cuenta de modo preferente en los concursos de traslados y en el desarrollo profesional docente junto con las actividades de formación, investigación e innovación.
Trabajo en equipo profesorado, que permita respuestas compartidas y valoradas por varios profesionales, con un funcionamiento participativo, y un mayor compromiso con las decisiones adoptadas
Art. 2.2.: Los poderes públicos prestarán una atención prioritaria al conjunto de factores que favorecen la calidad de la enseñanza y, en especial, la cualificación y formación del profesorado, su trabajo en equipo ...
Art. 91.2.: Los profesores realizarán las funciones expresadas en el apartado anterior bajo el principio de colaboración y trabajo en equipo.
Art. 130.1.: Corresponde a las Administraciones educativas regular el funcionamiento de los órganos de coordinación docente y de orientación y potenciar los equipos de profesores que impartan clase en el mismo curso, así como la colaboración y el trabajo en equipo de los profesores que impartan clase a un mismo grupo de alumnos.
Premios y reconocimientos
8.4.- CONCLUSIONES
A lo largo del tema hemos hecho un recorrido por el concepto de calidad, situando su origen en las empresas industriales y trasladando el concepto a las empresas de servicios, y a los servicios públicos, entre ellos la educación, hemos comprobado como la sociedad exige resultados a estos servicios financiados con fondos públicos, así como estos tienen obligación de rendir cuentas a la sociedad de forma recíproca.
No es posible una única definición de calidad asociada a la educación, ya que la calidad tiene tantos enfoques como dimensiones y modelos de entender los fines de la educación, y más concreto los modelos y fines de la evaluación educativa, y la orientación de la misma, pues no puede haber calidad sin evaluación, si bien no toda evaluación conlleva una calidad de los procesos evaluados. Y en muchos casos más que una definición de calidad, tenemos factores o elementos que contribuyen a la calidad de los procesos, entendidos como perfección o ajuste entre necesidades y realidades, ajuste que se consigue a través de un seguimiento constante desde el inicio hasta el fin del proceso, y cuyo fruto de movilización de esos elementos procesuales se va a traducir en unos resultados dependientes de la disposición de los factores predictivos.
Tampoco es posible entender en educación la calidad o la aspiración a un sistema educativo que persiga la calidad a través de la movilización de esos factores que hemos señalado que persiguen o contribuyen a la calidad de un sistema educativo, sin otro concepto complementario, como es el de la equidad, entendido como igualdad de oportunidades, en el sentido de favorecer recursos y medios para que todo el alumnado independiente de su punto de partida llegue a la meta final. Calidad y equidad son dos caras de una misma moneda, y no es posible la una sin la otra.
La calidad ha entrado en los centros educativos como necesidad de dar respuesta a un sentimiento colectivo de trabajo bien hecho, de apertura y compromiso con la comunidad, y de mejora de resultados, tanto en eficacia como en eficiencia. No se puede olvidar que la calidad es ante todo apertura al cambio y adaptación al entorno, facilitando la misma mediante la planificación de actuaciones y programas de mejora aprovechando las fortalezas y oportunidades de los centros.
Se ha realizado un análisis de los factores de calidad en las diferentes leyes y normativas que educativas más recientes, desde la LOGSE, primera Ley que incluye el concepto de calidad como objetivo, hasta la Ley actual.
La segunda parte del tema nos remite a otro concepto, como es el de la cohesión social, un término que nos lleva a la igualdad de oportunidades a través de la convivencia entre miembros pertenecientes a grupos heterogéneos, cuya interrelación favorece la comunicación y el crecimiento personal, así como el colectivo. Se han identificado una serie de propuestas de mejora de esa interrelación entre agentes de la comunidad educativa, a tres niveles, con participación de todo el sistema educativo, de los centros, y de los profesionales de la educación.
Para el Inspector de Educación, es un tema crucial, pues es el agente especializado en evaluación de procesos, por el conocimiento que tiene de técnicas de evaluación, y el conocimiento de la actividad, estructura, organización y funcionamiento de los centros educativos por la supervisión ejercida en el desempeño de sus funciones, por lo que desde esta perspectiva, el Inspector además de la consideración que la Ley hace de él como un factor de calidad, es promotor de calidad en los centros, asesorando e impulsando proyectos o planes realistas, concretos y evaluables, ajustados a las necesidades de un entorno con una serie de potencialidades y limitaciones, y de guiar su puesta en marcha, la superación de dificultades y el análisis de los resultados obtenidos.
Sin duda, calidad, equidad y cohesión social son tres conceptos que forman una terna indisoluble en los nuevos enfoques de justicia social, concretada en la igualdad de oportunidades de acceder a los recursos que oferta el entorno, y por ello, se hace necesario que en los centros educativos se entienda que sin cualquiera de ellos, el producto pretendido en estos centros educativos sería demasiado permeable a influencias externas que lo hicieran inviable.
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